* Verano *
El sol inunda las calles.
Su luz me ciega.
Se desploma sobre el campo.
Todo se seca.
La vida se ralentiza.
Sopor de siesta.
Más abajo, junto al mar,
nada se altera.
Las olas suben y bajan.
Canción eterna.
Sobre la orilla dorada
el mar se esmera,
y la borda con festones
de algas frescas,
entre jirones de espuma
como la seda.
Embriagada, se desmaya
tanta belleza,
mientras la acunan las ondas
de la marea.
Seda blanca, verde seda,
Seda verde, blanca seda,
Nunca para. Nunca cesa. |
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